Según el prelado, hubo un malentendido que fue superado tras dialogar con el juez y conocer sus intenciones con la información solicitada, la cual seguirá en custodia de la Iglesia Católica de El Salvador.
‘(Guzmán) dejó muy claro que su intención es recabar aquella información útil y necesaria para apoyar a las víctimas de la masacre de El Mozote y que, en ningún momento,él pretende llevarse ningún documento’, informó Escobar.
La negativa inicial del Arzobispado generó múltiples críticas desde la sociedad civil, pues fue comparada con el bloqueo de las Fuerzas Armadas a sus archivos militares, en franco desacato a una orden judicial.
Una reciente resolución del juez Guzmán explica que busca documentos con las identidades de los niños masacrados en El Mozote y cantones aledaños, a manos del proscrito batallón Atlacatl, del Ejército.
Wilfredo Medrano, acusador particular, explicó que el Arzobispado tiene partidas de nacimientos, tarjetas de vacunación, cédulas de identidad que pueden comparar con otros archivos para identificar a las víctimas.
La masacre de El Mozote es considerada la peor en la historia del hemisferio occidental, pues un millar de civiles fueron asesinados en un lapso de tres días, como parte de una política contrainsurgente del Gobierno de turno.
La guerra civil en El Salvador terminó con la firma en 1992 de los Acuerdos de Paz, luego de 12 años que dejaron 75 mil muertos y miles de heridos, desaparecidos y lisiados.
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