El Salvador: ¡No a la minería! es el grito en las comunidades.
El Salvador: ¡No a la minería! expresan las comunidades desde San Isidro
Esta localidad ha sido un territorio acechado por las empresas mineras siempre, por tener en vetas de oro, algo que sus pobladores lamentan, pues con ello solo se vuelven punto de interés para la explotación minera, y la contaminación de los recursos naturales, advierte el líder local, Francisco Pineda.
Las amenazas de la industria minera han vuelto a estas comunidades este 2025, luego de ser derogada la Ley de prohibición de la minería metálica, en diciembre de 2024, por orden del presidente Nayib Bukele, quien afirma que la explotación minera contribuirá al desarrollo económico de la nación centroamericana.
«En estos momentos Bukele o beneficia al gran capital o beneficia a las comunidades», dijo Ricardo Navarro, presidente del CESTA, una de las organizaciones que se hicieron presentes en esta nueva jornada de protestas. Desde que la administración Bukele avaló la minería metálica, las protestas en contra de esta industria han ido en aumento, cada fin de semana se han realizado jornadas de protestas tanto en la ciudad como en las comunidades que se verían afectadas por la minería.
El Salvador se convirtió en 2017, en la primera nación en prohibir la minería metálica, a través de una normativa legal que fue producto de una intensa lucha de las comunidades y organizaciones ambientalistas y sociales, que por más de una década mantuvieron la exigencia al Congreso, que al final aprobó la normativa. El actual congreso, derogó la Ley, sin atender los llamados de las comunidades.
Este domingo, se rindió homenaje a los lideres locales que fueron asesinados por oponerse contra la minería, hace más de una década. El Movimiento Nacional Voces del Futuro, en coordinación con el Comité Ambiental de Cabañas en Defensa del agua y la cultura, y el CESTA desarrollaron la jornada que reunió a representantes de comunidades que llegaron de diversas partes del país, y reiteraron el llamado al gobierno central, a frenar toda práctica minera en el territorio, principalmente porque esta industria sería una factor determinante en la contaminación de las aguas, en particular el río Lempa, que actualmente abastece del recurso hídrico a la mayor parte de la población, así como causaría graves efectos en la salud de la población.
Entre testimonios, experiencias de resistencia y lucha, se rindió tributo a los cuatro mártires de la minería, entre ellos, el líder local Marcelo Rivera, asesinado en 2009, este activista ambiental se enfrentó a las mineras. Además de Marcelo, en esta coyuntura de represión fueron asesinados: Ramiro Rivera, Dora Sorto y Juan Francisco Durán, los cuales fueron recordados este domingo.
«2009 campaña de terror en San Isidro se desató», recordó Héctor Berrios, activista ambiental, quien además pidió al gobierno no permitir la explotación minera en estos territorios.
Francisco Pineda, líder local de San Isidro, precisó que el proyecto minero que se intenta impulsar abarcaría una extensión territorial de 75 kilómetros cuadrados, y sólo el área total del municipio es de 78.33 kilómetros cuadrados, “(es decir), solo dejarían fuera a 3 kilómetros, eso es peligroso», añadió.
La minería ha vuelto a preocupar a los salvadoreños, a partir de la derogación de la normativa que desde 2017 frenaba esta práctica que afecta a la salud y el medio ambiente. El gobierno actual está empecinado en que está será un factor de desarrollo, y por ende debe dársele paso.
Por ahora, las expresiones se sienten en distintos espacios y de parte de organizaciones sociales, ambientales, la iglesia católica, universidades, entre otros sectores mantienen unidad frente a esta industria, que aseguran no permitirán que se desarrolle en el territorio. Navarro remarcó que la unidad es fundamental para que la organización se desarrolle, frente a una de las industrias que, a escala nacional, han sido los principales destructores del medio ambiente y que han afectado a millones de personas a escala mundial, con sus prácticas como la utilización de cianuro para extraer el oro que se encuentra en los territorios, contaminando las fuentes de agua.
Tomado de: – Abya Yala Soberana.